BlueNet SPECIALITIES
Cirugía General Avanzada

La alimentación: antes y después de una cirugía.

Guía nutricional para fortalecer tu organismo antes y después de una intervención quirúrgica.

La alimentación: antes y después de una cirugía.

La alimentación antes y después de una cirugía: lo que debes saber para una mejor recuperación.

La alimentación juega un papel clave en la seguridad quirúrgica y en la velocidad de recuperación después de una cirugía. Comer adecuadamente antes y después del procedimiento puede reducir complicaciones, mejorar la cicatrización y ayudarte a recuperar fuerzas más rápido.

En este artículo te explicamos qué comer, cuándo y por qué, con base en evidencia médica actual.

¿Por qué es tan importante la alimentación en una cirugía?

Durante una cirugía, el cuerpo entra en un estado de estrés metabólico: aumenta la inflamación, se acelera el gasto de energía y se requiere más proteína para reparar tejidos. Una nutrición inadecuada se asocia con mayor riesgo de infecciones, mala cicatrización y estancias hospitalarias más largas.

Alimentación antes de una cirugía.

1. Días previos a la cirugía.

En los días o semanas previas, se recomienda:

  • Consumir suficiente proteína (pollo, pescado, huevos, legumbres, yogurt).
  • Mantener una dieta equilibrada y ligera, evitando excesos de grasas y alcohol.
  • Buena hidratación diaria.

En pacientes con desnutrición o cirugías mayores, puede indicarse soporte nutricional previo para reducir riesgos.

2. Ayuno antes de la cirugía: lo que dice la evidencia actual.

Contrario a la creencia antigua de “no comer nada desde la noche anterior”, las guías modernas indican:

  • Alimentos sólidos: hasta 6 horas antes
  • Líquidos claros (agua, té, café sin leche): hasta 2 horas antes

Incluso, en algunos casos se recomienda una bebida rica en carbohidratos 2–3 horas antes para reducir la fatiga y la resistencia a la insulina.


Siempre sigue las indicaciones específicas de tu cirujano o anestesiólogo.



Alimentación después de una cirugía.

1. Iniciar la alimentación lo antes posible.

Los protocolos actuales recomiendan retomar la alimentación oral dentro de las primeras 24 horas, siempre que no haya contraindicación médica. Esto acelera la recuperación y reduce complicaciones.

2. Nutrientes clave para la recuperación.

 Proteína: el nutriente más importante

  • Recomendación general: 1.2 a 2 g de proteína por kg de peso al día
  • Ayuda a la cicatrización, preserva músculo y fortalece el sistema inmune

Fuentes recomendadas:

  • Pescado, pollo, huevo
  • Lácteos
  • Legumbres
  • Batidos de proteína (si hay poco apetito)

Hidratación

  • Fundamental para prevenir estreñimiento, fatiga y deshidratación.
  • Preferir agua, caldos claros e infusiones suaves.

Vitaminas y fibra

  • Frutas y verduras aportan vitamina C, zinc y antioxidantes, esenciales para la cicatrización.
  • La fibra ayuda a prevenir el estreñimiento causado por anestesia y analgésicos.

3. Progresión de la dieta

Dependiendo del tipo de cirugía:

  1. Líquidos claros
  2. Dieta blanda o suave
  3. Alimentación normal

En muchas cirugías no digestivas, esta progresión puede ser rápida, incluso en el mismo día.

¿Cuándo consultar al médico?

Consulta si presentas:

  • Náuseas persistentes
  • Falta total de apetito por varios días
  • Pérdida de peso rápida
  • Dificultad para comer o beber

Cada paciente es diferente, y la nutrición debe adaptarse a su condición.

La alimentación adecuada antes y después de una cirugía puede marcar la diferencia entre una recuperación lenta y una evolución favorable. Contar con un equipo médico que te oriente en cada etapa es clave para tu seguridad y bienestar.